Golpe

Supongo que para muchos de los que entráis en este blog, el 23-F es un recuerdo apenas vivido, una sombra de algo muchas veces oído a vuestros padres o tíos, algo que no sabéis si es un recuerdo propio o consolidado a través de los recuerdos ajenos. Os aseguro que para mí, es un recuerdo vigente, vívido, fresco, como de hace un par de días.

Yo era, por entonces, el director de un centro de Educación de Adultos (curiosamente se llamaba “Antonio Machado”) en Jaén y trabajábamos de 16,15 a 22,30 h. En mitad de la tarde, a las 19,00 h., había un cambio de turno y un pequeño descanso. Recuerdo que estaba dando una clase de Lengua y la puerta se abrió. Un compañero me llamó aparte y cuando me dirigía a la puerta le vi un gesto grave. Me dijo sencillamente: “Tejero ha entrado a tiros en el Congreso. Ve pensando qué hacemos”. Terminé la clase sin saber ni qué estaba diciendo y el primer turno se fue. A la gente joven, les fuimos diciendo que se fueran a casa. También llamamos aparte a un grupo de guardias civiles y policías nacionales, que asistían a las clases para obtener el Graduado Escolar. Para el segundo turno, yo pasé por todas las clases y les dije lo que había y que el centro se cerraba, que tuvieran prudencia y se fueran.

Al llegar a casa, mi mujer y una amiga estaban descompuestas. Mi madre y una de mis hermanas estaban de médicos en Jaén, en mi casa. Mi madre, hija de un coronel de la Guardia Civil sólo decía “¡Qué vergüenza!, La Guardia Civil metida en esto…”.

Hablamos varias veces con Madrid (mi hermano y un tío militar estaban allí) y, mucho más grave, con Valencia, donde mi otro hermano, que estaba viendo pasar los tanques, apenas podía responder al teléfono.

Tras ver al Rey, hice el paripé de que a la cama todo el mundo y pasamos media noche con un transistor. Me hace gracia que esa noche se conociera periodísticamente como “la noche de los transistores”, término mucho más que exacto, pero que a la gente joven le resultará dificilísimo encajar, en estos tiempos de los iPod, los mp4 y otros gadgets similares.

Durante la noche recibí varias llamadas de Juan, mi cuñado, y de nuestra amiga Alicia (su hermano estaba en el Congreso como Diputado por Jaén). Nos levantamos temprano y conectamos el televisor. Ya se veía que el golpe había fracasado, pero queríamos saber qué iba a pasar: con los diputados, con los rehenes, con los militares, con los que habían dado la cara visible del golpe y con los tapados. Compré varios periódicos y toda la mañana sonó la Cadena SER y se vio TVE1.

Las fotos de Barriopedro, que salvó metiéndose el carrete en los calzoncillos (y poniendo en la cámara otro carrete en blanco, que como era de esperar, le requisaron al liberarlo), las continuas repeticiones del vídeo con el momento de la entrada de aquellos cafres, el tiroteo, el intento de Gutiérrez Mellado de poner firmes a los “patriotas” golpistas, el zarandeo al viejo militar, el anuncio de que iba a llegar la nueva autoridad “por supuesto, militar”, el editorial de EL PAÍS, que fue lo que nos tranquilizó, más que el discurso real…

Y los días siguientes, apasionantes, comentando con amigos y familiares, leyendo más periódicos que nunca… Cambio 16 contaba una anécdota sobre un altísimo militar de Sevilla, que estaba esperando la orden para adherirse al golpe –se comentó en los mentideros sevillanos- y mientras sí o mientras no, el hombre se fue tomando unos tragos de whisky, que parece que le cundía. Cuando llegó la hora de la verdad, estaba en tal estado que no fue capaz de decidir. Eso salvó la Región Militar. Se decía que los sevillanos querían, agradecidos ellos, hacer un monumento con la leyenda: “La Democracia, al Whisky DYC”.

Todo eso ya forma parte de mi peripecia vital, una parte que mi mente retendrá indeleble mientras quede memoria. Treinta años después hay aún muchas incógnitas. Y muchas hipótesis. No sé si sabremos alguna vez las claves de todo aquello, pero no debemos olvidarlo, por eso este blog os trae hoy el recuerdo de aquellos hechos, que nos hicieron comprender lo que vale la libertad.

Rigoletto

Machado

Mi padre murió en 1969, un par de meses antes de que yo cumpliera los veinte, así que tuve que guardar un luto (lleno de trampas, eso sí) acorde con la costumbre: no ir a bares (en realidad no salía de ellos), no ir a bailes (me iba al pueblo de al lado) y, por supuesto, no pude ir a la feria de septiembre. Con el dinero que me habría gastado en la feria, me compré, entre otros, el libro que más he usado en toda mi vida: las “Poesías Completas” de Antonio Machado, de la colección Austral. Venero este libro como parte de mi educación estética y sentimental, tan lleno de anotaciones a lápiz, ya desvaídas por el paso de cuarenta años y de una pátina de roña, gotas de café, dobleces y sudores.

En 1989, cuando cumplí cuarenta, mi mujer me regaló la edición crítica de Oreste Macrí de las “Obras completas”, la llamada Edición del Centenario (Espasa-Calpe, también), una edición marcada por la mala suerte, pues sólo unos meses después, una profesora del Colegio Universitario de Burgos publicó los poemas perdidos de la famosa “maleta de Machado”, la que dejó abandonada en su camino del exilio y que tanto ha dado que especular. El pobre Macrí debió sentir una enorme amargura, una gigantesca frustración, al ver que lo que el pretendía una edición exhaustiva, en sólo unos meses se convertía en “obras muy incompletas”.

Ambos libros han pasado por mis manos miles de veces, se han ido llenando de marcas en el índice, de papelitos llenos de referencias, de recortes de prensa… Y me han ido llenando el alma de admiración por la persona y la obra del buen hombre poeta, al que le dediqué unos cuaversos y un emocionado relato hace un año, por estas fechas, al cumplirse el aniversario de su exiliada muerte en Collioure el 20 de febrero de 1939, el mismo al que le dedico este año otro par de posts, al que no me canso de releer, cada vez más sorprendido por la hondura de su categoría humana.

Hoy os traigo una serie de referencias sobre su pensamiento político:

“La Patria –decía Juan de Mairena- es en España un sentimiento esencialmente popular, del cual suelen jactarse los señoritos. En los trances más duros, los señoritos la invocan y la venden, el pueblo la compra con su sangre y no la mienta siquiera.”

“Los que os hablan de España como de una razón social que es preciso a toda costa acreditar y defender en el mercado mundial, esos para quienes el reclamo, el jaleo y la ocultación de vicios son deberes patrióticos, podrán merecer, yo lo concedo, el título de buenos patriotas; de ningún modo el de buenos españoles”.

“Los políticos que pretenden gobernar hacia el porvenir deben tener en cuenta la reacción de fondo que sigue en España a todo avance de superficie. Nuestros políticos llamados de izquierdas -digámoslo de pasada-, rara vez calculan, cuando disparan sus fusiles de retórica futurista, el retroceso de las culatas, que suele ser, aunque parezca extraño, más violento que el tiro.”

“Claro es que en el campo de la acción política, el más superficial y aparente, sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.”

“-Continúe usted, señor Rodríguez, desarrollando el tema.

-En una república cristiana –habla Rodríguez en ejercicio de oratoria- democrática y liberal conviene otorgar al Demonio carta de naturaleza y de ciudadanía, obligarle a vivir dentro de la ley, prescribirle deberes a cambio de concederle sus derechos, sobre todo el específicamente demoníaco: el derecho a la emisión de pensamiento. Que como tal Demonio nos hable, que ponga cátedra, señores. No os asustéis, señores. El Demonio, a última hora, no tiene razón; pero tiene razones. Hay que escucharlas todas.”

“Si se tratase de construir una casa, de nada nos aprovecharía que supiéramos tirarnos correctamente los ladrillos a la cabeza. Acaso tampoco, si se trata de gobernar a un pueblo, nos serviría de mucho la retórica con espolones.”

“Al hombre público, muy especialmente al político, hay que exigirle que posea las virtudes públicas, todas las cuales se resumen en una: fidelidad a la propia máscara. Decía mi maestro Abel Martín –habla Mairena a sus discípulos de Sofística- que un hombre público que queda mal en público es mucho peor que una mujer pública que queda mal en privado. Bromas aparte –añadía-, reparad en que no hay lío político que no sea un trueque, una confusión de máscaras, un mal ensayo de comedia, en que nadie sabe su papel.

Procurad, sin embargo, los que vais para políticos, que vuestra máscara sea, en lo posible, obra vuestra; hacéosla vosotros mismos para evitar que os la pongan –que os la impongan- vuestros enemigos o vuestros correligionarios; y no la hagáis tan rígida, tan imporosa e impermeable que os sofoque el rostro, porque, más tarde o más temprano, hay que dar la cara.”

“De esa guerra –por cierto- auguraba Juan de Mairena que sería el gran fracaso de las masas. Hay demasiados hombres –decía él- en los cuarteles, en esos grandes cenobios de nuestros días, y en las fábricas de obuses y máquinas de guerra; demasiados hombres cuya misión es descargar a Europa de un exceso de población. Tras la gran contienda, nadie se atreverá a hablar de masas por miedo a las ametralladoras. No comprendía Mairena que las masas son, entre otras cosas lamentables, una revelación de las ametralladoras.”

“No puede atenderse a la formación de una casta de sabios, con olvido de la cultura popular, sin que la alta cultura degenere y palidezca como una planta que se mustia por la raíz. Pero los partidarios de un aristocratismo cultural piensan que, mientras menor sea el número de los aspirantes a la cultura superior, más seguros están ellos de poseerla como un privilegio.”

“En toda época de decadencia, los nuevos apedrean a los originales.”

“Tuvimos una República sin republicanos. Apenas había una docena en España –entre los que me encontraba yo- cuando, casi unánimemente, decidimos abolir el régimen monárquico. ¿Para siempre? ¡Bah! A los dos meses de proclamada la República, apenas había un español sin cartera, dirección general o sinecura del estado que no dijera: “No era ésta la República que yo había votado”. Hoy, a las cuatro docenas de monárquicos, se unen los millones de antirepublicanos (sic), que trabajan más o menos descaradamente por una restauración. Todavía, sin embargo, la República tiene en su apoyo a los republicanos por antisocialismo, núcleo débil y no muy numeroso. Pero hoy lo fuerte es el bloque antimarxista, integrado por muchos millones de hombres que no han leído a Marx.

Se diría que entre nosotros sólo funciona bien el resorte reaccionario. La acción progresiva o renovadora es algo superficial, puro mimetismo, que se ejerce como mero excitante de la reacción.”

(Juan de Mairena)

“Yo no soy marxista ni puedo creer, con el dogma marxista, que el elemento económico sea lo más importante de la vida; es éste un elemento importante, no el más importante; pero oponerse avara y sórdidamente a que las masas entren en el dominio de la cultura y de lo que en justicia les corresponde me parece un error que siempre dará funestos resultados. Que las masas entren en el dominio de la cultura no creo que sea la degradación de la cultura, sino el crecimiento de un núcleo mayor de hombres que aspiran a la espiritualidad. Pero, ¿cómo van a ser cultos esos bárbaros? –se oye decir-. Esos bárbaros lo que quieren es no ser bárbaros.”

(Los artistas en nuestro tiempo. Conversación de Adelardo Prats con el insigne poeta don Antonio Machado. 9-11-1934)

“Uno de los grandes pecados de España, tal vez el más grave, acaso el que hoy purgamos con la tragedia de nuestra patria, es el que pudiéramos llamar “gran pecado de las juventudes viejas”. Yo las conozco bien, amigos queridos, perdonadme la jactancia. En mi ya larga vida, he visto desfilar varias promociones y diversos equipos de jóvenes pervertidos por la vejez; ratas de sacristía, flores de patinillo, repugnantes lombrices de caño sucio. Los conozco bien. Y son esos mismos jóvenes sin juventud los que hoy, ya maduros, mejor diré, ya podridos, levantan, en la retaguardia de sus ejércitos mercenarios, los estandartes de la reacción, los mismos que decidieron, fría y cobardemente, vender a su patria y traicionar el porvenir de su pueblo.”

(Discurso a las Juventudes Socialistas Unificadas, 1 de Mayo de 1937?)

En algunos de estos fragmentos encuentro una sorprendente vigencia, que me hace pensar que se han escrito hace sólo unas semanas, cuando en realidad hace setenta años que don Antonio nos las regaló. Tal vez sea ése el valor permanente de lo clásico e inmortal.

Rigoletto

Aniversario

En una aburrida sesión de cursillo de formación para centro TIC, allá por el otoño de 2006, mis compañeros estaban aprendiendo cosas que yo llevaba haciendo desde un montón de tiempo antes, como usuario o como secretario del colegio. Me aburría hasta la extenuación de oír cosas ya sabidas y de responder preguntas novatas con las que ayudaba a mis compañeros.

Esa tarde, se me ocurrió entrar en los blogs de Ideal y me encontré con un post sobre Memoria Histórica. Estaba en un blog, “El jardín de Bomarzo”, cuyo nombre me resultó muy sugerente, aunque no había leído aún esa novela. Hice mi primer comentario, que venía a decir lo que me habéis leído más de una vez: los que se oponen a remover fosas es que le temen a remover conciencias y viejas culpabilidades, o viejas fortunas mal conseguidas, o viejas cuotas de poder al socaire de un régimen terriblemente represivo. El administrador de ese blog, que también era nuevo, meses después se convirtió en un amigo con el que, pese a la enorme distancia en kilómetros y, sobre todo, en años de edad, mantengo un cálido afecto.

También entré en contacto con un enigmático comentarista que se firmaba Francisco, que resultó ser Javier Callejón, por entonces Secretario de las Juventudes Socialistas. Y con otro bloguero, muy prolífico, que batía todos lo records de visitas y comentarios: Hueso, después reconvertido en Patón (Jesús Lens). Y una mujer, a la que aún no conozco personalmente, Palestina, que tenía tres magníficos blogs sobre la vida diaria, sobre cine y sobre imagen. Y las inteligentes viñetas de Martín Favelis… Fueron mis primeras referencias en este mundillo.

Me aficioné a participar en estos blogs y, poco después conocí la identidad de Bomarzo (Juanjo Ibáñez), que presentó un libro sobre la semana santa. Y saludé a Hueso. Y me animé a crear mi propio blog, que necesitó de la ayuda de Juanjo para sobrepasar mi torpeza. Inserté mi primer post, que ya tenía más que preparado, el día 20 de febrero de 2007 y apareció lleno de códigos, feo como la rabia y vergonzosamente desaliñado, pese al cuidado que había puesto. También el segundo pagó esa inocentada y me costó mucho tiempo aprender a editar y corregir los códigos de Word evidenciados en el blog como signos extraños y descontrolados.

Fueron apareciendo amigos que halagaban mis posts con comentarios bien benévolos (Manolito Foces, el guadianesco Scully, El Tercero, Clarito –qué gran blog tuvo esta mujer-, Berta la Becaria…) y yo me sentía feliz por el ambiente de complicidad. Hubo alguna quedada en la que se evidenció que tenía edad para ser el padre de casi toda la cuadrilla.

Fue una época en que la vida política de cada día hizo de este blog un ámbito muy combativo y militante, lo que quiere decir que también me llevé más de una cornada: Gaza, el Legionario de Cristo, Juan… arremetían contra mí con una inusitada violencia verbal simplemente porque yo era de Zapatero. Mi post “Víctimas” me valió muchas mayúsculas, equivalentes a gritos, a sonora bronca. Me reafirmo en todo cuanto escribí entonces. También hubo un par de cosas muy desagradables para mí, al margen del tema político, pero eso ya lo considero agua pasada.

Un día, poco después de “abrir”, inserté un relato escrito más por la urgencia que por la cabeza. Unos meses después escribí mi primer relato con cierta calidad, “La noche de los misterios”. Desde entonces, siempre hay cuatro o cinco borradores de relato en el horno y alguno llega a enquistarse y parece que fue una idea que se desvaneció y dejó sólo un atisbo en el tiempo. Otros han salido adelante con buena crítica por los colegas, pero como este mundo se basa en la complicidad, yo me encargo de bajarme el ego, que lo tengo bien sensible, y amortizar mi vanidad.

Tengo que reconocer que lo que empezó siendo un divertimento, algo para mis colegas, se fue complicando. Antes, apenas asomaba una idea, empezaba a teclear y salía del tirón, incluso hacia un desenlace que no era el previsto. Eran relatos de poco más de un folio y me sentía muy satisfecho. Pero la insistencia de algunos me hizo pensar que a lo mejor estos relatillos servían para publicarse y la mecánica empezó a cambiar. Mayor extensión, borrador, mil vueltas… y tengo que decir que no siempre me satisfacen más que aquellos primeros llenos de espontaneidad.

El blog me ha permitido reencontrarme con dos amigos de hace mucho tiempo: Concha Caballero y Miguel Cobo. Sólo por eso, ya habría valido la pena, pero es que ha sido muy satisfactorio encontrar tantas muestras de aprecio. Además de los ya mencionados, fueron apareciendo otros amigos virtuales o reales, que han ido leyendo o comentando mis entradas (Glòria Abras, Alicia y David, Ana María “Maruja” y Rafael, José Alberto Arias, Juan Antonio Barros, Alberto Bueno, Rafael Marañón, Pablo Alcázar, Alberto Boutellier, Paqui Calvo, mi amigo de toda la vida Alfonsito Chico, Francisco Escribano, Jorge Fernández Bustos “Volandovengo”, Carmen García Raya, Francisco Gil Craviotto -este hombre se ha portado conmigo excepcionalmente bien y ha dado miles de muestras de deferencia-, Juan Montabes, Ignacio Henares, Ginés y Bernardino -del espacio cultural Librería Nueva Gala-, Juan López, Juani, Juani Momblant, Kaperusita, Lía Vega Erao, Lola Hidalgo, Flores, Nicolás Palma, Dulce, Antonio Rodríguez, Chema Rueda, tres antiguas alumnas –las hermanas Eva y Mónica Sánchez, así como Emi Redondo-, algún antiguo alumno –Toni Marín-, Mari Cruz Santos, MJ Sierra, María Luisa Torán, Marita y Joaquín, mis hermanos Tere, Jesús e Isabel, algún sobrino desprevenido, Gregorio Toribio, Senior Citizen, Granada Laica… y seguro que caigo en el gigantesco y espero que perdonable error de obviar a alguien). Me resulta insoslayable el mencionar a Alvar, cuya identidad desconozco y mi sospecha ha ido atribuyéndole diferentes identidades, aunque parece que no he acertado en ningún caso. Todos habéis comentado alguna vez, me habéis hecho una crítica más o menos favorable o habéis contactado conmigo en privado para alentarme. Muchas gracias.

Hace unos meses, algunos de vosotros me invitasteis a ser amigos en Facebook. Siendo mucho más frívolo que el blog, también me permite enlazar y compartir los posts con más gente, y ahí andan Paca Pleguezuelos, Rosa Franch, Rafael Gallego, muchos coleguillas de las Juventudes, mucha gente del partido –Jesús Quero, Manolo Ruiz, Luis Salvador, Pepe Rubio… Como se dice ahora: “lo que es” una red social. También mi agradecimiento para estos feisbuqueros que me leen (o eso me dicen).

Sé que este mundillo virtual levanta unos afectos tan súbitos y apretados como descomprometidos. He visto renovarse mi flotilla de seguidores cada pocos meses. Se ve que esto harta, pero también deja buenos recuerdos y un saborcillo a complicidad que me rejuvenece.

Con vistas al futuro, me planteo desdoblar este blog, que me gusta definir como a medias militante y a medias humanístico, y dejar éste para la militancia política y abrir uno nuevo (ya estoy en ello) para lo que yo llamo veleidades narciso-humanísticas (ya sabéis, mis paridillas y los relatos). Ya os avisaré del nuevo, pues espero seguir contando con vuestra complicidad. A fin de cuentas, este blog sólo tiene sentido si estáis ahí. Como digo en el frontis del blog, muchas gracias por aparecer y enriquecerlo.

Rigoletto

NOTA: Si pasas por aquí y he cometido la estupidez de no mencionarte, te ruego un correo o un comentario liándome una buena bronca y mandándome un abrazo.

Cuaversos de bitácora: Flamenco y Poesía (II)

Habíamos quedado en que hoy venía la segunda entrega dedicada a la poesía de los cantes flamencos. Debo confesar que esta mañana no he estado demasiado afanoso y que me apetecía más saborear la velada de anoche, cuando el Centro Andaluz de las Letras ofreció a don Rafael Guillén un cálido homenaje. Vi al poeta, lleno de humildad, de corazón, de sencillez. Le escuché recitar sus poemas y contener sus emociones. De eso me habría gustado hablar hoy, pero lo prometido es deuda.

Aquí van algunos cantes:

Guajira

“Pasa el cantaor la vida

En continuos sufrimientos

De penas y de tormentos,

y, al parecer, distraída.

Todos creen que es divertida

Porque vivimos cantando

Y el mundo aplaude, ignorando,

Que es nuestra desgracia tanta,

Que cuando la boca canta

Está el corazón llorando.” (de Canario Chico)

“Aunque me den más balazos

Que adarmes tiene un navío,

No se han de romper los lazos

De este querer tuyo y mío

Hasta morir en tus brazos.”

Petenera

“Yo le he preguntaíto a un sabio

Cómo se olvida un querer

Y me respondió llorando:

¡Quién lo pudiera saber,

Que un querer me está matando!” (Naranjito de Triana)

“Las flores y los cariños

ay que saberlos cuidar

la flor sin agua se seca

y amor sin besos se va

no me puedo equivocar.

Si las duquelas que paso

tú las tuvieras en cuenta

llorarías sin consuelo

lo mismo que lloro yo

porque no encuentro en el mundo

solución pa nuestro amor.

Tientos

“Señora que vas a caballo

Y no das los buenos días,

Si el caballo cojeara

Otro gallo cantaría.” (F. Moreno Galván)

Tangos de Málaga

“Esta tierra me parió

en estos aires naciera,

por eso tengo derecho

de respirarlos siquiera.”

Farruca

“Cayó al suelo una paloma

que le partieron las alas,

parece que convenía

que el vuelo no levantara.”

Bulerías

“Yo a un anciano le pegué

cuando me faltó en la calle

al año cuando me enteré

que ese hombre era mi pare

duquelas grandes pasé.”

Fandango

“Que cumpliera mi venganza

es lo que tú te mereces

pero prefiero la muerte

a vivir sin esperanza

de que vuelvas a quererme.”

Alegrías de Córdoba (Curro de Utrera y Fosforito)

Pregúntale al platero

que cuanto vale

el ponerte en los zarcillos

mis iniciales.

La hija de la Paula

no es de mi rango:

ella tiene un cortijo

y yo voy descalzo.

Me voy pa los callejones

a ver si me echan las cartas

me salen dos corazones

el tuyo es el que me falta.

Deja que te mire

rosita y clavel

deja que te mire

la cara y el pie.

Alboreás

En un prado verde

tendí su pañuelo

salieron tres rosas

como tres luceros.

¡Que viva el padre de la novia!

qué bien ha queao

por eso a su hija la han coronao.

Hermanita de mi alma

que ya no me conocerá

apura más una pena

que un año de enfermeá.

¡Olé salero, lo que ha llovío

las calabazas se han florecío!

¡Olé salero, olé salero,

que bien le pega a la novia el velo!

Cuatro potros cerriles

cortan el aire.

Esta noche las crines

van a rizarles.

Pañolito blanco,

velito de novia.

Viva a quien le viene

de casta la honra.

Si del junco, el aire,

del álamo, el agua;

de tu flor abierta

sangra tu linaje.

Reluciente esta mi huerto

de ese ramito de flor de almendro.

La verdad, me parecen unas letras de una notable calidad poética. Todo un alarde de lirismo lleno de autenticidad. A fin de cuentas, el flamenco es acordarse de lo que se ha vivío.

Rigoletto

Circus Christi

Me gustaría que cada post de este blog fuera absolutamente original, que no tuviera lugar el incómodo hecho de repetir temas ya tratados, ideas que suenan a algo recurrente y manido, pero la vocación “modestamente periodística” que tienen este blog y este bloguero choca con un extraño fenómeno que tanto se parece a ese eterno retorno nietzscheano, por el que una y otra vez nuestra derecha sociológica ataca al mundo de la creación artística para salvaguardar unos valores que considera tan seguros como para acudir a los procedimientos más rastreros con tal de censurar.

Estamos en una ciudad pacata, hortera, kitsch hasta el mareo, que, paradójicamente, fue la cuna de Lorca, que tiene una de las universidades más antiguas de Europa, que tiene festivales para casi cualquier modalidad de la creación artística y que sin embargo no acepta la más mínima licencia creativa.

Lorca fue asesinado “por maricón” en su propia ciudad. Durante el Festival Internacional de Música y Danza de 2007 se abucheó una coreografía de Maurice Bejart que se llevaba haciendo en toda Europa sesenta años porque todos los bailarines eran hombres y se oyó de nuevo el grito de “Maricones”, y, la derecha franquista nos intentó echar del Arco de Elvira porque el espectáculo “Demonis”, un montaje teatral de Els Comediants, le pareció provocador al arzobispo de Sevilla y la prensa y la derecha calentaron los cascos al personal hasta convertir el espectáculo en una batalla campal con palos, crucifijos, pistolas y hasta un alcalde del PP. Hace unos años, un espectáculo en que se simulaba una felación, casi termina con el Salón del Cómic, pues se consideró un escándalo. En las últimas horas, la propia Universidad de Granada ha retirado una exposición del montaje fotográfico Circus Christi (del fotógrafo jiennense Fernando Bayona), en que Cristo aparece como un icono gay de nuestros tiempos y la Magdalena como una prostituta que hace la calle. Ha habido protestas y el rectorado ha ordenado la clausura inmediata de la exposición por no poder garantizar la seguridad de las obras expuestas ni la integridad física del autor.

Aquí parece que cada propuesta cultural lleva aparejada su cuota de repulsa por parte de los bienpensantes de esta ciudad, siempre poseedores de verdades absolutas y, según parece, incuestionables, que ven más obscena una felación que una injusticia; más nocivas unas fotografías que las palabras casi delictivas de nuestro arzobispo (me excluyo de ese posesivo) equiparando aborto con “licencia para matar” a la mujer; más peligrosa la condición homosexual de alguien que la homofobia.

Llegamos a tal demencia, que la policía local pretende sancionar al Niño de las Pinturas, un famoso grafitero lleno de ideas y creatividad, por haber hecho una “pintada” (totalmente prohibida por la nueva ordenanza municipal sobre la convivencia) autorizado por la dueña del inmueble.

Tenemos esa derecha sociológica llena de “capillitas”, meapilas y chupacirios que confunden el culo con las témporas y su estrecha conciencia con lo universal. Que tienen un torquemada instalado en su sistema de valores. Así nos va. ¿De qué le sirve a nuestra ciudad tanta hermosura con el lastre de semejante intolerancia? Posiblemente de nada, pero le sirve a Málaga, más abierta, menos cateta y que se lleva las pernoctaciones de los turistas.

No me gustaría volver a hablar de esto, pero seguro que habrá más ocasiones. Esta gente cae en esa peligrosa recurrencia y uno se embala, así que pronto volveremos. Todo (y mucho más) es posible en Granada.

Rigoletto

Letras Capitales para don Rafael Guillén

El Centro Andaluz de las Letras, dependiente de la Consejería de Cultura, tiene una actividad, “Letras Capitales”, que pretende ofrecer un reconocimiento explícito de la obra, siempre meritoria, de los principales escritores de cada una de las ciudades más importantes de Andalucía. En este contexto, el próximo martes se reconocerá la importantísima labor creativa de un poeta enorme, don Rafael Guillén.

Será un acto llamado “Poesía de una vida”, dentro del ciclo Los Martes de la Cuadra Dorada y contará con la presencia de los profesores Ángel L. Prieto de Paula, Antonio Sánchez Trigueros y Francisco Ruiz Noguera.

Una magnífica ocasión para conocer y reconocer la obra de nuestro gran poeta: martes día 16 a las 19,00 h. en la Casa de los Tiros.

Rigoletto

CUAVERSOS DE BITÁCORA: FLAMENCO Y POESÍA (I)

FLAMENCO Y POESÍA (I): Tonás, siguiriyas y soleares.

Dedicado a Jorge Fernández, “Volandovengo”

Cuenta Félix Grande en su “Memoria del Flamenco” (Espasa-Calpe, Colección Selecciones Austral, 1979) que alguien le preguntó a Manolito el de María, un viejo cantaor de Alcalá de Guadaira, que por qué cantaba. Su respuesta fue contundente: “Porque me acuerdo de lo que he vivío”. Según tan brillante declaración de principios, el flamenco es algo más que una postura artística, ya que implica toda una gama de experiencias, de vivencias y con ellas, una toma de postura ante la injusticia, la marginación, la exclusión. La suma de ética y estética, tamizada por un sabio estoicismo, por una doliente rebeldía silenciosa, por una dignísima resistencia al sufrimiento.

Todo esto aparece una y otra vez en las letras de los cantes flamencos, capaces de sintetizar estas adversas circunstancias en tres, cuatro o cinco versos, un alarde de economía de medios, de capacidad de síntesis e intuición poética.

Hoy traigo a estos “cuaversos” unos cuantos textos tomados de dicha obra de Félix Grande.

a) Tonás

“A qué pegarme estos palos,

Qué daño te he jecho yo.

Que me he quedaíto dormío

y el sueño rinde al león.”

“Llevo la mano en el remo

Y los pies en el timón.

No hay quien navegue en el mundo

Con más fatigas que yo.”

“Al que mendiga lo encierran

Y meten preso al ladrón.

El que no pide ni roba

Muere de hambre en un rincón.”

“Veinticinco calabozos

Tiene la cárcel de Utrera.

Veinticuatro llevo andaos

Y el más oscuro me queda”

(Árbol genealógico del cante de Rafael Jofre, tomado de @topormedio)


b) Siguiriyas

“Cuando llamaron a audiencia

Me dio escalofrío.

Como de golpe, llenita la sala

Y el mundo vacío.”

“¡Qué vergüenza más grande

Me has hecho pasar!

Ir pidiendo limosna de puerta en puerta

Para tu libertad.”

“Me asomé a la muralla

Y me contestó el viento:

¿Pá que suspirá y pasá pena

Si ya no hay remedio?”

“Qué desgracia es la mía

Hasta en el andar,

Que los pasitos que yo daba p’alante

Se vuelven p’atrás.”

“Hasta el alama me duele

De tanto llorar

Que mis penas nuna van a menos,

Siempre van a más.”

c) Soleares

“Cierra bien ese balcón

Y di que no jagan ruío

Hazme un laíto en tu cama,

Que vengo mu malherío.”

“Penas que no pueo más

Se juntan unas con otras

Como las olas del mar.”

“Yo no tengo más remedio

Que agachar la cabecita,

Decir que lo blanco es negro.”

“Desgraciaíto el come

El pan de manita ajena,

Siempre mirando a la cara

Si la ponen mala o buena.”

“Agüelos,

Agüelos, padre y tíos.

De los buenos manantiales

Se forman los buenos ríos.”

Para los próximos cuaversos, seleccionaré otros palos y sus correspondientes textos.

Rigoletto

Creatividad

Allá por los últimos ochenta, la desaparecida editorial Alhambra desarrolló, con vistas a la anunciada reforma educativa (la LOGSE), la colección BREDA (Biblioteca de Recursos Didácticos Alhambra), que pretendía ser pionera en planteamientos didácticos originales y llenos de creatividad. La colección pecaba de utópica, pero ofreció excelentes materiales para casi todas las disciplinas de lo que entonces se llamaba Enseñanzas Medias (BUP y FP). Además, todos los volúmenes estaban escritos por profesores en activo, que sabían lo que decían, si bien se dejaron llevar por un exceso de optimismo.

Yo fui comprando bastantes, especialmente los relacionados con la didáctica de la lengua. Uno de estos pequeños volúmenes se llamaba “Dinamizar textos” y era todo un tratado de creatividad para jóvenes adolescentes, llenos de energía que canalizar hacia la creación. Sus autores: Evaristo Carrillo Mateo, Javier González Darder, Tomás Motos Teruel y Francisco Tejedo Torrent.

Hoy me apetece hacer un post ligero y visual, así que he escaneado algunas de las propuestas. Aquí os las ofrezco.


Miguel Cobo, un excelente poeta y amigo, me trajo a la memoria estas imágenes a través de su último post, que os aconsejo encarecidamente.

Rigoletto

Pido la paz y la palabra

Hace poco, contacté con un magnífico blog escrito desde Cataluña. Al ver todos los posts y los comentarios en catalán (que me supone cierto esfuerzo comprender), me disculpé por insertar comentarios en castellano y la administradora me contestó diciéndome que bienvenido el castellano “siempre que fuera en son de paz”. Fue un comentario que me ha hecho reflexionar, dado que mi formación es la del filólogo, sobre el papel de las lenguas y el sentido de la comunicación.

Antes de empezar, me gustaría que nadie entienda que este post es anticatalán, ni cuestiona en absoluto el uso de las lenguas vernáculas: repito que soy filólogo y, de entrada, siento un profundo respeto por cualquier lengua, incluso las de implantación mínima o las que están a punto de desaparecer ante el impulso de las nuevas linguas francas. También siento un profundo respeto por cualquier grupo o persona, así que no veáis el más mínimo intento de deslegitimar a Cataluña, su cultura o su lengua.

Este post sólo pretende ser una reflexión sobre las fricciones que siempre han surgido cuando dos culturas, más o menos diferentes, entran en contacto, cuando entre ambas se da una relación de dominio, que hace que una de ellas quede relegada a un segundo plano, surgiendo con ello un sentimiento de injusticia.

La existencia de multitud de lenguas (como de razas y culturas) es, según la cosmogonía judeocristiana, un castigo divino por la osada pretensión del ser humano de llegar a dios a través de la torre de Babel, metáfora eterna de la pluralidad, entendida como molesta confusión. Es la interpretación negativa de un fenómeno que, visto desde el lado bueno, nos enriquece y multiplica nuestras perspectivas socio-culturales. Es este, evidentemente, el lado que a mí me interesa, no el excluyente. El hecho de que las diferencias entre los seres humanos son una garantía del potencial que llevamos dentro. Que esas diferencias no nos deben segregar ni excluir, sino acercar y motivarnos en nuestra comprensión.

El rey Carlos I, emperador de media Europa, fue un buen ejemplo de uso de las distintas lenguas, en una curiosa aplicación que él sintetizaba: “…para dirigirse a las damas prefería el italiano; para tratar con hombres, el francés; pero para hablar con Dios, el español.” (Rafael Lapesa, Historia de la Lengua Española).

(La Torre de Babel, Bruegel, 1563)


Pero tras la actitud de Príncipe renacentista (en el sentido de Maquiavelo) del monarca, el barroco nos trajo el desencanto y, con él, la persecución lingüística del catalán, que ha tenido dos momentos fundamentales: el decreto de Nueva Planta de Felipe V y el franquismo, que casi sepulta las lenguas vernáculas, por aquello de la unidad nacional y la “lengua del imperio”.

En esta situación, los catalanes han sentido siempre al castellano como una imposición y los emigrantes han sentido el catalán como un mecanismo de exclusión. Ha habido muchos errores. Las bofetadas de los del Movimiento cuando encontraban a alguien hablando catalán durante la postguerra más negra o la reacción posterior (en 1977, unos amigos volvieron indignados de un garbeo por Barcelona: Pi de la Serra había explicado todas las canciones de un concierto en catalán, francés e inglés, pero no en castellano). Un amigo gallego me decía que su madre, de la mejor sociedad de Lugo, sólo hablaba gallego para regatear a las pescaderas el precio en el mercado…

Ante esta situación de desprestigio de las lenguas, la transición política promovió las “inmersiones” lingüísticas, expresión desafortunada, pues parece que “inmersión” casi lleva a ahogo o asfixia. Estaba claro que había que salvar ese patrimonio lingüístico, esa cultura antropológica de siglos (refranes, canciones, cuentos, mitos…), pero ni los foráneos se han esforzado gran cosa por propiciar un acercamiento, ni los locales han facilitado las cosas, con lo que hay un recelo recíproco que, espero, el paso del tiempo vaya diluyendo. Los inmigrantes en Cataluña no han hecho gran cosa por aprender catalán, que les ha sonado a imposición y los catalanes de siempre han visto a esta población como algo postizo, algo que nunca se va a integrar, algo que no sienten como propio.

Siento que cada lengua es un maravilloso instrumento que permite acercarse a los seres humanos entre sí. Esos seres humanos desvalidos e infelices que siempre necesitan de un gesto de afecto, una caricia o una palabra amiga, dicha en el idioma que sea, pero inequívocamente amiga. Por eso, mi uso del castellano, o de mi inglés artificial, o de cualquier otro idioma que use circunstancialemnte, siempre se tendrá que considerar en son de paz. Pidamos, como hizo Blas de Otero, la paz y la palabra. En cualquier idioma.

Rigoletto

Hymne à l’amour

Entrar aquí, en mi modesto blog, se está convirtiendo en algo heroico, ya que los falsos blogs que anuncian fraudulentamente generadores, contactos con “escoltas”, la tienda ecológica, impresoras, materiales de ordenador, etc., tendrían que haberos quitado las ganas de aparecer por aquí.

Sin embargo, seguís haciéndolo, con una fidelidad asombrosa, cosa que os agradezco, porque la plataforma empeora: hoy se han incorporado los kikos (lo hacen mucho) para recomendarno ir a comer a lo de las monjitas (casi todas foráneas) de las Comendadoras de Santiago.

Como premio a vuestra desventurada constancia, una joya: el Himno al amor, de doña Edith.

Rigoletto

Ideal.es

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