
La semana pasada estuve en Saas Fee (Suiza), una estación al suroeste del país helvético, en el cantón de Valais, en la que la nieve está asegurada todo el año por el glaciar del Allalin. Sus nieves perpetuas la convierten en un lugar ideal para el entrenamiento de los esquiadores profesionales o los que aspiran a serlo.
Allí, la expedición española, invitada por Rossignol y Turismo de Suiza y formada por 26 periodistas de distintos medios de comunicación, se encontró con mal tiempo y con los remontes cerrados. Una frondosa nevada impidió esquiar el primer día y también el segundo, a pesar de la mejoría. Y es que el peligro de aludes estaba latente y, además, debían acondicionar las pistas ante la nevada caída.
Sin poder esquiar, la solución fue practicar senderismo, entre otras cosas. Nuestra sorpresa fue toparnos al final del sendero con Olmo Hernán, técnico de la FADI (y hermano del jugador internacional de voleibol Guillermo Hernán), y cinco jóvenes esquiadores granadinos, dos chicas y tres chicos. Son el futuro del esquí granadino y, como los ‘grandes’, ya pisan nieve alpina para prepararse.
Comer a 3.500 metros
En el Allalin, una montaña de más de 4.000 metros, se encuentra el restaurante más alto del mundo, por altitud, no por altura de sus techos. ¡A nada más y nada menos que 3.500 metros! Las altitud hace estragos, pero rápidamente se aclimata uno. Ahí arriba también está el pabellón de hielo, una suerte de galerías excavadas en el interior del glaciar que impresiona solo con pensar que ese hielo lleva allí millones de años. Y por el color azul del agua congelada, que casi ciega con mirarla.
Sass Fee tiene más de 140 kilómetros de pistas para la práctica del esquí y hay ofertas de estancias de una semana más seis días de forfait desde 295 euros. Para llegar hasta allí, se puede volar hasta Ginebra o Zurich, por un precio cercano a 100 euros (ida y vuelta). Una vez en suelo suizo, las conexiones por ferrocarril son estupendas. Hay que tomar un tren hasta Visp y, desde allí, coger un autobús hasta Saas Fee.
La circulación de vehículos a motor convencionales no está permitida. El respeto al medio ambiente convierte la estación en un villa peatonal donde sólo circulan vehículos eléctricos. Por eso, hay que olvidarse de alquilar coche para llegar hasta Saas Fee, conocida por los suizos como ‘la perla de los Alpes’.
Algo de lo más espectacular es la subida al Allalin, que se realiza por medio de dos telecabinas y un metro alpino, que ‘escala’ la pared a través de un túnel vertical y cuyo trayecto dura 7 minutos aproximadamente. Los que quieran esquiar allí deben tener un nivel medio, ya que la pista más fácil es de color azul y sólo hay una; el resto, negras y rojas. Aunque, más abajo, la estación ofrece numerosas zonas para no iniciados o esquiadores menos experimentados.
Precios ‘europeos’ en ropa
Saas Fee, en temporada baja está bastante despoblada y se respira tranquilidad por todas partes. Su oferta de restaurantes es variada, así como la comercial. Los precios en las tiendas de esquí ‘suenan’ un poco excesivos para un bolsillo medio español. En cuanto a la gastronomía, no dejen de probar los consomés suizos y la raclette, plato típico de la zona en el que se mezclan queso fundido, verduras y patatas asadas (también se puede tomar con carne). Para ‘regarla’, nada mejor que un vino de Valais , blanco o tinto. El mejor, sin duda, un syrah (por la uva) cuyo nombre no recuerdo porque estaba en alemán.
La vida nocturna está dominada por el Popcorn (pub y tienda de snow al mismo tiempo) y el Poison, donde se suelen reunir los esquiadores y snowborders más jóvenes para disfrutar del aprèski noctívago. Las copas, fuera de las ofertas diarias que ofrecen los locales, rondan precios entre 12 y 14 euros, un precio quizá abusivo, pero hay que recordar que estamos en Centroeuropa.
El franco suizo sigue vigente, a un cambio de 1,45 euros aproximadamente. Aunque la moneda europea es aceptada. Eso sí, si pagas en euros, te devuelven en francos.
Swiss Air ofrece vuelos desde Madrid y Barcelona con destino Ginebra y Zurich. También cabe la posibilidad de volar a Milán o Marsella y subir por la parte italiana o francesa de los Alpes.
Saas Fee, la perla de los Alpes, es un gran opción para esquiar sobre las técnicas pistas alpinas.
*En la estación suiza, Rossignol nos mostró en una presentación su nuevo material para la temporada, del que hablaré en un próximo post. No pudimos pobrarlo porque el mal tiempo acompañó nuestra visita y fue imposible esquiar ante el peligro de avalanchas.
-Agradecimientos: a Rossignol y Turismo de Suiza
-Fotos: Turismo de Suiza y Daniel Olivares
**ACTUALIZACIÓN
Foto de nuestra subida al Allalin, donde se aprecia el mal tiempo que hacía… El autor de SNOW IN aparece tumbado en la nieve:

Y esta otra, de nuestra despedida a Saas Fee…


