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“Los del partido de la flor esa… ¡al carajo!”

2012 marzo 13

No hay expresión más gaditana, aunque es extensiva a casi toda Andalucía, que ‘¡al carajo!’. Viene a ser como recomendar a una persona que se vaya bien lejos, por no decirlo de una forma más escatológica y ofensiva. En su deambular por los pueblos y ciudades, los líderes políticos, en esa idea ‘telegénica’ de bajarse del púlpito atrilesco que les separa normalmente de los ciudadanos, suelen dejarse ver entre la ‘plebe’. O como se dice en el argot, se ‘patean’ la calle.

Javier Arenas presume de conocer muy bien la comunidad andaluza. Lo repite allí donde va. Alardea de haberse recorrido todos los rincones de Andalucía en los últimos años, de haber hecho casi 300 kilómetros diarios para llegar allí donde se le reclamaba, y de haber escuchado, que no oído simplemente, los problemas de los vecinos del lugar. Dicen los que llevan tiempo en esto de la política parlamentaria que en ese aspecto supera a José Antonio Griñán. Arenas, aseguran, es más cercano en el trato. Su rival es algo más distante. También reconocen que el candidato popular se ha pateado más la calle.

Hoy, en Barbate, el líder del PP-A ha aprovechado para dar una paseo por el Puerto pesquero de la localidad. Ha charlado con algunos de los trabajadores de la mar que andaban por allí. Ellos le han trasladado su desazón porque la faena es escasa, porque la mar ya no es lo que era y porque pescar es cada día más difícil. Un pescador, que preparaba los aperos para faenar esta madrugada, nos ha comentado a un par de periodistas que, en la situación actual de los caladeros, sacar más de 20 euros de media diaria se convierte casi en una quimera.

Arenas se ha subido a bordo de un pesquero, el Quintino. José Manuel Martínez, antiguo patrón de la Cofradía de pescadores de la localidad y ahora miembro de la lista popular por Cádiz, ha ejercido de cicerone.

En su regreso al punto de partida, Arenas, acompañado por Antonio Sanz, secretario general del PP-A y número uno por Cádiz, ha departido con algunos hombres de la mar que se le han acercado. En uno de esos momentos se ha producido la siguiente escena:

“¡Al carajo!” from Daniel Olivares Dawson on Vimeo.