¿Es contagiosa la corrupción?

HAY periódicos que ni siquiera lo dijeron en la primera. Algunos incluyeron en la portada del domingo el accidente aéreo de Jorge Valdano, pero ni siquiera hacían alusión a la noticia más importante del día anterior. Me imagino que los periódicos que no dieron la noticia de la muerte de Rocío Dúrcal en primera son porque están dirigidos por gente inepta o gente sin memoria. Rocío Dúrcal y Marisol fueron las novias de todos los que entonces estábamos llenos de espinillas y que teníamos al Clerasil como el bálsamo de Fierabrás de nuestra coquetería. Los 17 años de ella eran la meta de nuestros sueños. Estoy seguro que a muchos niños y adolescentes de los años sesenta la primavera se le tornó en invierno cuando oyeron la noticia de la desaparición de Rocío Dúrcal. ¡Cuántas noches buscando su sonrisa en la imaginación que lleva a la felicidad! Los sinónimos de bondad y generosidad se han agotado para aquella chica que un día cogió un mapa de España y con los ojos cerrados puso su dedo sobre Dúrcal. Podría haberlo puesto sobre Maracena o Moraleda de Zafayona y haberse llamado entonces Rocío Maracena o Rocío Moraleda de Zafayona, pero lo hizo sobre Dúrcal. Los durcaleños se lo agradecieron haciendola hija adoptiva del pueblo. Nosotros nunca le agradeceremos lo que significó aquella sonrisa para toda una generación.

Martes

La Dirección Nacional de Tráfico inicia hoy una campaña para advertir del riesgo de distracciones que entraña fumar al volante. Dentro de poco será una prohibición fumar en el coche, como ya lo es hablar por el móvil. Ahora bien, ya puestos voy a proponer al director general de Tráfico, Pere Navarro, algunas otras normas en pos de nuestra seguridad. Por lo pronto no se podrá oír la radio. Figúrese usted que va oyendo un partido de fútbol y a su equipo y le marcan un gol. «¡Me cago en la puta!», blasfemará usted antes de dar un puñetazo sobre el volante, por lo que sin duda pondrá en peligro su conducción. O imagínese usted oír a Carod Rovira. La indignación te puede llevar a confundir a un peatón calvo y con bigote con el susodicho y atropellarlo sin más. Tampoco se podrá discutir con la parienta o el santo dentro del coche. «Tú me pones los cuernos». «¿Quién yo? Eso tú». El acaloramiento puede llegar a tal extremo que a uno se puede olvidar que lo que lleva en las manos es un volante y no un hacha de guerra. Así que, señores guardianes de nuestra seguridad, comiencen a hacer una lista de todo lo que no se podrá hacer en el coche. Empiecen por prohibir que se puede conducir.

Miércoles

Un día me dijo Fernando Delgado, alcalde de Huétor Tajar, que le daba rabia comprobar que cuando surgía un caso de corrupción en un Ayuntamiento la gente miraba de forma distinta a sus políticos. Me acuerdo de él hoy, miércoles, en que ha saltado la noticia de la detención de la alcaldesa de Marbella, Marisol Yagüe, y de dos ediles. Gracias a Dios las epidemias de corrupción no son contagiosas (¿o sí?) y hay todavía mucha gente honrada dedicada a la política. Todo el mundo sabía lo que estaba pasando allí pero nadie se atrevía a ponerle el cascabel al gato. Ni los jueces mismos, que tienen el deber y el poder de hacerlo. Esperemos que la alcaldesa, especialista en coros rocieros, tenga tiempo de aprender a cantar en la cárcel. Jesús Gil le dijo a sus allegados en el Ayuntamiento marbellí lo siguiente: «Recordad que de la cárcel se sale, pero de la miseria no». Lo han cumplido a rajatabla. Todos se sorprendían de que Marbella estuviera limpia y de que no existiera la prostitución callejera, pero es que por lo visto toda la mierda y todas las busconas estaban en el Ayuntamiento.

Jueves

Quisiera tener alas, pero no para volar, sino para meter la cabeza debajo de ellas. Una vez más Iberia la toma con Granada. ¿Vieron ayer el eclipse? Pues nada que ver con el que le espera a los viajeros que quieran salir o llegar a Granada en Semana Santa. La compañía aérea cancelará diez vuelos entre Granada y Madrid porque no son rentables, baja la demanda. Torres Hurtado les ha escrito por cuarta vez a la aerolínea (Iberia, a diferencia del coronel de García Márquez, sí tiene quién le escriba) quejándose por la medida. Entre los aviones que llegan tarde y los que no llegan, a Granada está falta de altos vuelos. No se si me entienden.

Y viernes

Se celebra hoy en Granada un pase de modelos de chicas rellenitas, modelos sin complejos que presumen de sus amplias medidas. Nada que ver con las anoréxicas que acostumbramos a ver en las pasarelas. Ellas, las gorditas, también se lo merecen, aunque lo suyo pueden ser un problema de salud. Un amigo médico, Miguel Moreno, que participa en un programa contra la obesidad infantil, me dice que Granada está entre las provincias que más niños y adolescentes obesos tiene. Me cuenta que una de las causas es sin duda que en los colegios e institutos cada vez hay menos educación física, lo que antes llamábamos gimnasia. Y claro, si a un niño le das un bollo con más calorías de las que es capaz de quemar con ejercicio físico, corre el peligro de crecer a lo ancho más que a lo alto. El cardiólogo Valentín Fuster ha escrito el libro ‘La Ciencia de la Salud’ y dice que toda esta epidemia de obesidad es porque el mundo se mueve y nosotros no. Por eso antes la gimnasia era tan útil como provechosa. Los padres estaban encantados con que sus hijos tuvieran ya de por sí una asignatura aprobada. Si le decías a tu padre que te habían suspendido la gimnasia o se cabreaba mucho o se hinchaba de reír. Te podría decir lo que aquel cavernícola del Paleolítico que estaba leyendo las notas de su hijo y exclamó: «Entiendo que te hayan suspendido en Caza y Pintura Rupestre porque todavía eres muy pequeño y no has tenido tiempo de asimilar esas materias, pero que te suspendan la Historia… ¡no me jodas! ¡Si no llevamos ni dos páginas!»

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.