El interior de Granada ofrece un gran atractivo turístico que “engancha” al viajero aficionado al turismo rural, las CASAS CUEVA. Cuevas convertidas en casas rurales con todas las ventajas de una vivienda bioclimática (temperatura constante en invierno y verano en torno a los 18-20º C), con aislamiento total al ruido exterior y con un encanto especial que sólo una cueva puede ofrecernos.
Son construcciones sorprendentes, todas diferentes, con espacios amplios o, en ocasiones, huecos caprichosos. La propia construcción, o mejor dicho, excavación de la cueva se convierte en la decoración de la misma.
En la provincia de Granada hay un gran número de viviendas en cuevas en varias comarcas, (Altiplano de Granada, Guadix y el Marquesado, Alhama de Granada y Granada capital) ahora muchas de ellas rehabilitadas y acondicionadas como viviendas de uso turísticos, disponibles como apartamentos, casas rurales u hoteles. Ofrecen servicios de alojamiento con unos niveles de calidad, en la mayoría de los casos, dignos de envidiar. Pero no sólo se han convertido las cuevas en casas rurales, puesto que conocemos cuevas convertidas en restaurantes, bares de tapeo, HAMMAN, baños árabes o sauna, salas de cociertos o salas de fiesta, etc.
Realmente, las casas cueva nos ofrecen una alternativa de turismo de interior, de turismo rural y quiero, desde el cariño que tengo por este tipo de alojamientos, invitar a todo el mundo a que se anime a dormir en una casa cueva y disfrutar del silencio absoluto.

