(Bolsa de azucar de la cafetería de la esquina)
Ultimamente las bolsas de azucar como antaño las galletitas chinas con mensaje cumplen la función de suministrarnos máximas de pensamiento y reflexión.
Una situación que se repite al pedir el voto en la calle, muchas veces te encuentras con una familia, el hijo y la hija adolescentes, la madre todavía joven…
Hola, les dices, te pido el voto para los Verdes. Los jovenes reaccionan rápido: ¿Qué son los Verdes? Y eso ocurre tanto en Sevilla, como en Zaragoza, Valencia, Bilbao, Madrid, Barcelona o la Coruña…
Entonces te dicen, sinceros que son ellos, e iconoclastas… – Nosotros votamos al PP, y nuestra madre a los socialistas… lo que crea conflictos en casa. La madre pone cara de circunstancias…
– Bueno, nadie es perfecto – les respondo.
Después de explicar quienes somos los verdes, nuestro compromiso en la lucha contra el cambio climático y la oferta de empleos y economía verde dentro del Green New Deal…
Los jovenes y su madre se van reconciliados(?¡) porque finalmente pueden votar lo mismo, votarán a los Verdes sin temor a que su voto acabe en el saco de independentistas o comunistas… y por primera vez podrán votar todos lo mismo sin conflicto familiar…
Y es que votar al PP o al PSOE para ver quien gana no estimula tanto como votar al futuro que los Verdes en estas elecciones europeas representamos. Vota verde, está de moda.

