Ay como el juez Valdivia coja a Esperanza Aguirre. Apañada iría la presidenta del multorro que le iba a caer. Tan recatadita que parece, de colegio de monjas, y mira lo que suelta por su boquita. Ese ‘hijoputa’ tan rotundo le hubiera costado a Esperanza un pastón si lo suelta en Jaén y se entera el juez Valdivia. ¿Que no se lo creen? El juez Antonio Valdivia acaba de cascarle un multorro a A.O.L., que el 2 de abril pasado fue a lugar de trabajo de una persona con la que mantiene una antigua enemistad y ante el jefe de éste dijo que era un “hijo de puta”. 400 euros le va a costar la gracia.
Echen cuentas: a 133 euros la palabra. A 40 euros la letra. Si hubiera dicho ‘hijoputa’ tal vez le hubiera salido más barato. Una palabra, dos letras menos. Algo se hubiera ahorrado. Pero hasta para insultar hay que saber, señor A.O.L., que le han cascado a usted una multa de récord. “La máxima prevista en la Ley”, aclara el juez Valdivia para significar que carga la mano en el castigo, dadas las molestias que se tomó A.O.L. para soltar su ‘hijo de puta’. “El acusado pretende afectar seriamente al honor y reputación pública del querellante, puesto que para ello se desplaza personalmente a su lugar de trabajo y se entrevista con el superior jerárquico del querellante, y es en su presencia en la que emite la expresión con la evidente intención de dañar en la medida de lo posible al querellante”. Que tome nota Esperanza y quien corresponda.