Casi treinta años después de lo de Rumasa, no hay socialista jienense que se precie que no le haga reverencias a Nueva Rumasa. Creo yo que hasta se ríen en la intimidad con el ‘que te pego, leche’. Los negocios son los negocios, y la política es la política. La familia Ruiz Mateos, en plena crisis y con la Comisión Nacional del Mercado de Valores espantándole pardillos, invierte casi 50 millones de euros en Jaén, construye una nueva fábrica que capta inversores por televisión y le salva a las administraciones el papelón de los trabajadores de Primayor. En enero pasado, cuando José María Ruiz Mateos hijo acudió a Jaén a poner la primera piedra de su fábrica (Zarrías, Terevé y Peñalver rindiéndole pleitesía), el vástago del mítico empresario jerezano demostró que no había rencores ni malos rollos ya, y se hartó de piropear a la alcaldesa y a la aún delegada del gobierno con gracejo y estilo.
La visita de la alcaldesa el viernes a las obras y su paseíllo bajo el sol por la explanada junto a representantes de ex trabajadores de Primayor ha sido otra maniobra oportuna para todos: desmentido a los rumores de parones y retrasos en las obras, mensaje de tranquilidad y buenos deseos a los trabajadores de Primayor que esperan desde 2007 a que cumplan las promesas de recolocarlos, y comienzo de curso político con una foto y titulares de creación de empleo y riqueza. Todos contentos. Diplomático el director de Chef Dhul, Juan Salado, que admitió que habían tenido con Urbanismo sus más y sus menos, pero no más de “lo habitual en una obra de esta envergadura”. Se sonrió Manuel López. Ellos sabrán. El viernes tocaba sonreír.
Ahí dejo el vídeo de la visita de la alcaldesa a las obras. Hablan el director Juan Salado y la alcaldesa Peñalver