Dejo aquí el comentario los esta semana en la Cope
Los ciervos del Parque Cinegético de Cazorla se mueren de hambre. Ahí es nada. Ahora enseñamos como reclamo turístico montones de huesos y pellejos con cuernos. La última ocurrencia de la Junta para poder darles de comer es la caza de alto riesgo. Un cazador paga unos 2.000 euros para meterse en la reserva, pegarle un tiro a un animal y llevarse el trofeo. La primera pieza abatida, me cuentan desde la sierra, ha recordado a aquellos gloriosos venados que mataba el Caudillo.
La cosa tiene su aquel. Con el hambre que tienen los ciervos y los muflones, no se descarta que el valiente cazador acabe devorado. Con los 2.000 euros que deja en caja, al menos, los que quedan vivos comen calientes unos cuantos días. A eso aspiran ya. A comer todos los días. Hace apenas un año la Junta prometía inversiones de un millón de euros para convertir el parque cinegético de cazorla en el paraíso terrenal, en el lugar ideal para ver animales lustrosos en semilibertad. Era cuando se hablaba de un plan para revitalizar Cazorla. Tanto plan y tanta promesa ha quedado en cambiar un ‘medalla de oro’ por unos sacos de pienso.
El comentario lo puedes escuchar pinchando aquí