Ya les había comentado esta mañana que, como ciudadano y como periodista, me iba a enterar de por qué se suspendió el autobús nocturno de la feria. Me cuentan desde la empresa Castillo, concesionaria de esta prestación municipal en la capital, que quince vehículos estuvieron funcionando hasta las 3,55 horas -es decir, 55 minutos por encima del horario oficial marcado por el Ayuntamiento- pero que a partir de ese instante los autocares regresaron a cocheras porque no había demanda.
La concejala de Movilidad, Matilde Cruz, señala que, en efecto, se establece de forma orientativa las 3,00 horas, pero que, una vez comprobado que hay seres vivos en los apeaderos -calados hasta los huesos, añadiría yo-, existe el compromiso de ampliar el horario como se hizo el año pasado -hasta las 7,00 horas-. La edil ha puesto el asunto en conocimiento del jefe de negociado inmediatamente para, si es precio, realizar una inspección esta noche.
Perfecto. Me surgen varios interrogantes. Primero ¿que el consistorio de Jaén considera que hasta las 3,00 horas es suficiente? Segundo ¿que no había usuarios? Tercero ¿que no hay programados, ni tan siquiera, servicios mínimos en una de las noches en la que se preveía más afluencia de público a La Vestida?