{"id":321,"date":"2011-09-20T08:22:57","date_gmt":"2011-09-20T07:22:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/?p=321"},"modified":"2011-09-20T08:22:57","modified_gmt":"2011-09-20T07:22:57","slug":"el-senor-del-huerto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/2011\/09\/20\/el-senor-del-huerto\/","title":{"rendered":"El se\u00f1or del huerto"},"content":{"rendered":"<p>Hay &#8216;peque\u00f1as&#8217; historias que pasan desapercibidas en demasiadas ocasiones, pero que tienen un enorme valor emocional. Les voy a contar una de ellas. La del &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217;. A pocos metros de donde vivo, en uno de tantos solares infectos, hab\u00eda hasta no hace mucho un peque\u00f1o huerto. <strong>All\u00ed estaba todas las ma\u00f1anas un se\u00f1or, &#8216;el se\u00f1or del huerto&#8217;. Hiciera fr\u00edo o calor, lloviera o nevara. Nunca fallaba<\/strong>. Gorra de pana marr\u00f3n calada hasta las cejas, camisa de cuadros remangada por encima de los codos, pantal\u00f3n gris mortecino con los bajos redoblados. Siempre encorbado, sudado. Unas veces con el rastrillo, recogiendo la hojarasca. Otras con el arado, aladrando el terreno en surcos casi perfectos. Tambi\u00e9n quitando las malas hierbas con sus propias manos. Disfrutaba vi\u00e9ndolo. Ajeno al mundo, afanoso, ensimismado. Nunca llegu\u00e9 a conocer al &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217;, aunque les confieso que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n tuve la tentaci\u00f3n de bajar, sentarme a su lado y agradecerle lo much\u00edsimo que estaba aportando a mi vida. Transmitirle mi absoluta fascinaci\u00f3n por su perseverancia, por el cari\u00f1o con el que cultivaba tomates e ilusiones, por mantenerse ah\u00ed, irreductible frente a la voracidad del cemento. \u00bfCu\u00e1nto dinero le habr\u00e1n ofrecido por ese trozo de tierra? Me pregunt\u00e9 una y mil veces.<\/p>\n<p>Pero hubo un d\u00eda -no sabr\u00eda decir cu\u00e1ndo-, quiz\u00e1 hace un par de a\u00f1os, que el &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217; desapareci\u00f3. Al principio me extra\u00f1\u00f3. Despu\u00e9s, cuando comprob\u00e9 que faltaba de forma reiterada, les confieso que aquella inquietud inicial se torn\u00f3 en zozobra, en abatimiento. El huerto comenz\u00f3 a morirse, como posiblemente ya habr\u00eda muerto su due\u00f1o. <strong>Las hojas verdes se convirtieron en amarillas, los tomates, otrora rojos, adoptaron un tono pardusco, el suelo f\u00e9rtil se fue desvencijando poco a poco<\/strong>. Ahora ya no queda nada de aquella quimera. Bueno s\u00ed, miento. Quedaban -quedan- tres \u00e1rboles. Tres h\u00e1litos de vida en medio del secarral. Tres recuerdos de esa obra inconclusa que con tanto denuedo fue construyendo el &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217;. Las precipitaciones de los \u00faltimos a\u00f1os los han mantenido ah\u00ed, erguidos y vigorosos. Pero ahora ya no llueve tanto. Si el tiempo no acompa\u00f1a, probablemente tambi\u00e9n claudicar\u00e1n. Pero hay otros peligros m\u00e1s inminentes. El Ayuntamiento ha tomado la &#8216;brillante&#8217; decisi\u00f3n de transformar el solar en un aparcamiento con capacidad para cuatrocientos veh\u00edculos. S\u00ed, como lo oyen, cuatrocientos coches, mil seiscientas ruedas hollando el mismo terreno donde hasta hace poco brotaban las plantas y las tomateras del &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217;.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la suerte ya est\u00e9 echada. Quiz\u00e1 no haga falta esperar a la horda de conductores. Las m\u00e1quinas apisonadoras llevan una semana aplanando el erial y mucho me temo que, m\u00e1s pronto que tarde, los tres \u00e1rboles pasar\u00e1n por el rodillo. Por eso escribo estas letras. Para advertir del riesgo.<strong> Para que si alg\u00fan mun\u00edcipe lee este art\u00edculo -me consta que alguno me sigue-, tome cartas en el asunto y evite la felon\u00eda<\/strong>. Yo he visto a la concejala Nestares, cual Mariana Pineda, abrazada a uno de los plataneros del Paseo del Estaci\u00f3n amenazados por el trazado del tranv\u00eda. Los \u00e1rboles del &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217; tambi\u00e9n se merecen esto, aunque ocupen un emplazamiento menos noble. Tan s\u00f3lo pido respeto. Respeto hacia esos tres \u00e1rboles y respeto hacia el &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217;, hacia su memoria y\u00a0 hacia un sue\u00f1o maravilloso de tomates aterciopelados, tierra fresca y libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay &#8216;peque\u00f1as&#8217; historias que pasan desapercibidas en demasiadas ocasiones, pero que tienen un enorme valor emocional. Les voy a contar una de ellas. La del &#8216;se\u00f1or del huerto&#8217;. A pocos metros de donde vivo, en uno de tantos solares infectos, hab\u00eda hasta no hace mucho un peque\u00f1o huerto. All\u00ed estaba todas las ma\u00f1anas un se\u00f1or, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/321"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=321"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/321\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}