{"id":418,"date":"2012-04-03T08:11:39","date_gmt":"2012-04-03T07:11:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/?p=418"},"modified":"2012-04-03T08:11:39","modified_gmt":"2012-04-03T07:11:39","slug":"yurinka-con-naranja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ideal.es\/jaeneconomia\/2012\/04\/03\/yurinka-con-naranja\/","title":{"rendered":"Yurinka con naranja"},"content":{"rendered":"<p>Los de mi quinta, hijos del &#8216;baby boom&#8217; y la crisis del petr\u00f3leo, se reunieron hace unos d\u00edas para festejar que decimos adi\u00f3s a la treintena y galopamos hacia la cuarentena. Y lo hicieron como siempre se ha hecho, quedando en un bar y tomando copas como dios manda. Todav\u00eda no tengo noticias de como termin\u00f3 el festival, pero estoy completamente seguro que fue de forma gloriosa. La cuesti\u00f3n es que el alcohol siempre ha estado ah\u00ed. <strong>Lo que ha cambiado es la filosof\u00eda a la hora de pimplarse<\/strong>. Antes tom\u00e1bamos cubatas como un medio. Y ahora los tomamos como un fin. Soy consciente de que el planteamiento es gen\u00e9rico y que habr\u00e1 much\u00edsimas excepciones a la regla, pero cr\u00e9anme que baso mis vacilaciones en horas de reflexi\u00f3n, experiencias personales y profesionales y sobre todo en el enriquecedor intercambio de opiniones con los compa\u00f1eros becarios. A ellos les debo muchas lecciones de vida.<\/p>\n<p>Creo que esto del &#8216;cocimiento&#8217; como fin es el mejor reflejo de una sociedad en la que todo se hace con demasiadas prisas. Los procesos se han acortado. Y esta celeridad tiene muchas consecuencias. Todas negativas \u00bfUna de ellas? Pues quedarse sin la enorme satisfacci\u00f3n de conseguir algo despu\u00e9s de hab\u00e9rselo currado. Si llevamos toda esta literatura al terreno de las relaciones humanas, observamos que ligar, por ejemplo, ha dejado de ser un\u00a0estimulante ejercicio de superaci\u00f3n, adem\u00e1s de un arte. Cuando yo era chaval, no hace tanto, rondar a una se\u00f1orita conllevaba un plus de arrojo que requer\u00eda, obviamente, perder la verg\u00fcenza. Y ah\u00ed es donde entraba en liza el &#8216;factor et\u00edlico&#8217;. <strong>Un par de tintorros de Modesto y un yurinka con naranja te aportaban ese punto de desinhibici\u00f3n imprescindible para iniciar la fase de acercamiento, la m\u00e1s complicada del cortejo<\/strong>. Una vez en el cuerpo a cuerpo, s\u00f3lo ante el peligro, ya depend\u00edas de tu verbo (nunca cont\u00e9 con el activo del f\u00edsico) y tu capacidad de seducci\u00f3n. \u00c9ste era (es) el afor\u00edstico &#8216;puntillo&#8217;, un estado de pedete l\u00facido que te empujaba a dar el primer paso y que luego, metidos en harina, te permit\u00eda invitarla a mirar las estrellas o recitarle al o\u00eddo un poema de Neruda. En la inmensa mayor\u00eda de los casos fracas\u00e9 de forma estrepitosa, pero yo nunca regres\u00e9 a casa con la sensaci\u00f3n de derrota. Y tan poco con ganas de regurgitar\u00a0por acostarme calamocano. Bueno, siempre no.<\/p>\n<p>Ahora nos trincamos los gin tonics como quien come pipas. Uno, y otro, y otro. Nos enmierdamos y nos ponemos pesados. Y hablamos de asuntos que son un\u00a0co\u00f1azo (al menos los periodistas). Quiz\u00e1 tenga gran parte de culpa la m\u00fasica caca de vaca que se pincha en pubes y discotecas, sonidos enajenantes\u00a0e insulsos que alimentan una pulsi\u00f3n irrefrenable a levantar el codo. <strong>Y lo que m\u00e1s me jode es que ya no declamamos a Neruda, tampoco observamos el firmamento (salvo cuando miccionamos en descampados) y desde luego no socializamos como dios manda<\/strong>. Ni en los cebollones de las tumultuosas fiestas primaverales, ni en garitos con carta de c\u00f3cteles, ni tan siquiera en las\u00a0verbenas de barrio, donde la cruzcampo se consume en metros c\u00fabicos y el roce est\u00e1 garantizado gracias a esa san\u00edsima costumbre llamada &#8216;Paquito el chocolatero&#8217;. Por eso quiero acabar hoy rob\u00e1ndole nuevamente unos versos al bueno de don Pablo, quien tambi\u00e9n cant\u00f3 al vino, elixir m\u00e1gico y\u00a0el mejor pretexto para las emociones. \u201cVino color de d\u00eda, vino color de noche, vino con pies de p\u00farpura o sangre de topacio, vino, estrellado hijo de la tierra vino, liso como la espada de oro, suave como un desbordado terciopelo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los de mi quinta, hijos del &#8216;baby boom&#8217; y la crisis del petr\u00f3leo, se reunieron hace unos d\u00edas para festejar que decimos adi\u00f3s a la treintena y galopamos hacia la cuarentena. 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