Noto en el seno de los partidos que se acercan las elecciones, porque los asesores se vuelven pesimistas y llorones; y porque los periodistas que somos más malos que los demonios nos volvemos corderitos afables, la mano que les da de comer a los candidatos. Aunque todos vayan de ganadores sobrados, unos se creen que van a perder y otros piensan que no ganan ni de coña, aunque venga la sombra de Chaves en forma de candidato.
El día 20 celebrará previsiblemente una asamblea el PSOE de la capital para sondear fuerzas; más que nada por ver como han digerido los militantes de base la propuesta ‘oficiosa’ de Torres Vela. Por cierto, un soplo de aire democrático ha descolgado de la pared del grupo municipal la circular del federal que decía que, del candidato, hasta octubre, ni media palabra.
En la asamblea del día 20 hay al menos tres militantes que piensan tomar la palabra. Yo apostaría a que uno será José Juan Sánchez, autor de un artículo ácido en el que reivindicaba las primarias. Los otros dos nombres los sé, pero los iré soltando poco a poco. Voy a ser malo ahora que puedo; ahora que los políticos me invitan a café, se ríen con mis chistes y elogian mis metáforas.