Aquí sigo en mi retiro veraniego, sin planes parciales, pero viendo ya por el espejo retrovisor la sombra de los olmos talados y el retorno a la guerra de trincheras de siempre, con los mismos gusanos, con idénticas maderas podridas que hacen leña del árbol caído.
Leo desde la distancia que el secretario provincial socialista, Francisco Álvarez de la Chica, ha descartado de antemano a Nino García-Royo en este año de cuchillos largos que se nos avecina antes de las municipales. (¿Ha dicho algo Torres Vela?, un pequeño inciso) Dice Álvarez de la Chica que el PP no contará con el todopoderoso Nino en las próximas listas; -de las municipales, añado yo, porque podrían buscarle acomodo en las del Congreso y aquí paz y después todos nos quedamos en la gloria-. Un castigo de esos quiero yo para mí, de los de levantarse medio kilo del ala sin dar ni golpe.
Que siga Nino y que echen a Balderas. El cartero ha perturbado hoy mi sosiego veraniego de cerveza con tapa a la una y media con una notificación del negociado de multas del Ayuntamiento de Granada. Coño, lo rápido que llegan estas cartas y hay que ver lo que tardan las que se cruza el alcalde con los ministros de ZP. Será que a la paloma mensajera le fallan las bujías.
Te debo una Balderas, que lo sepas. De aquel recurso que presenté, ni media palabra. Intuyo que ni lo habrán leído. Y eso que yo puse todo mi empeño y mis palabras más afiladas, pero nada, que tengo que acoquinar con lo poco que me gusta. 92 euros para que Torres Hurtado se compre una motosierra nueva.
Balderas se ha pasado mis alegaciones por los archivos de la Huerta del Rasillo y eso me duele, cagondié, porque se le queda a uno la cara de memo, de ser el único al que han trincado aparcando en lugares sinuosos. Suerte que todavía no estaba en vigor lo del carné por puntos, que si no, inauguro ahora mismo el blog de los damnificados por Balderas para que todos os despachéis a gusto. Y el que esté libre de pecados, que tire la primera multa.
Postdata: Señor Balderas y señora Nieto, no pienso pagar y volveré a recurrir hasta que el cuerpo aguante. De aquí me tienen que sacar con el blog por delante.