El 3 de febrero Zapatero vendrá a Granada a inaugurar la nueva sede socialista. Siempre he querido tener un despacho como el tuyo, Paco, lo reconozco. Aunque esté decorado con muebles de Ikea. Lo curioso de este acto es que la celebración se hará en el Palacio de Deportes; debe de ser idea de la Consejería de Innovación, porque no se puede innovar más que inaugurando algo en otro sitio. De Ikea se han traído unos cuadros enormes que simulan la rosa socialista, que es como comprar ideología a precio de saldo. Otros cuadros los ha puesto el alcalde de Castril, Juan Mar. En el auditorio de la sede se va a celebrar un ciclo de conferencias sobre socialistas granadinos del siglo XX, coordinado por Antonio Jara. Charlas de barba recia y chaqueta de pana, que sólo se modernizarán si las adornan con la figura curvilínea de Carmen García Raya, ¿verdad, Dani? Pero ella no es una socialista del siglo XX, es de la segunda modernización, como todos. Por eso a las nuevas generaciones no les seduce la política. Porque los jóvenes tienen más ideología que valores añadidos, desarrollo sostenible y todas esas chorradas en las que se ha convertido la política, que ya no tiene rosa, ni barba, ni chaqueta de pana. Y hasta una gaviota tiene más bríos de libertad que cualquier capullo.