Lo peor que puede tener un periodista es interrogantes. No es lo mismo que tener dudas, que dudar -según Umbral- es el acto más revolucionario del mundo, empezando por dudar de uno mismo. Cuando un periodista tiene ‘interrogaciones’ es que no tiene ni pajolera idea de lo que está hablando. Pues pregunta, cohone, que aquí estamos para responder las cuestiones más retorcidas que atraviesan las cuadrículas de la mente o las mentes cuadriculadas. Nosotros no tenemos interrogantes -más nos vale-, tan sólo tumores, algunos con visos de realidad y otros más falsos que un euro con la jeta de Marichalar. Pero como me llegan los cuento, arrojado y atrevido, para alimentar los cautos mentideros políticos. Previsiblemente, mañana salga un boletín socialista que repartirán el día 3 en la visita de Zapatero. En una página recogen un confidencial sobre el comité de campaña del PP. Según cuentan, ha habido luchas titánicas para imponer cada sector a sus hombres de confianza. Sebastián quería que la batuta la llevase un hombre del partido pero, dice el confidencial del PSOE, el alcalde se levantó, harto de que le peguen tortas a su número dos, Luis Gerardo García-Royo. No va a tardar mucho en conocerse el hombre que llevará la campaña de Torres Hurtado. Cuestión de horas. Creo que en esta ocasión el pulso lo ha ganado el alcalde. Aunque también tengo mis dudas, que no interrogaciones.