Dos lectores me ponen a parir en el artículo titulado ‘Con Antonio Ramos en Alhama’. Pasen y lean. Estuve a punto de mandarles un virus por correo electrónico, cosa que no hice, básicamente porque no sé. Pero entonces uno me incita a destapar rumores, con palabras de aprecio y estima, y dice esa frase que, a pesar de ser mentira, engorda a los periodistas como pompas de jabón: “Te leemos muchos”.
Yo sé positivamente que mis lectores apenas superan el centenar el día que llueve y no tienen más remedio que quedarse en casa buceando por Internet. Pero me lo creí y rebusqué entre mis papeles a ver si podía contarles otra pamplina con envoltorio de conspiración para recompensar tanta fidelidad que me sobrecoge.
Me dicen que éste es el Ayuntamiento que más medallas y distinciones está entregando. Yo no llevo el cálculo exacto, pero es verdad que son muchas las que ha repartido ya Sebastián Pérez, que cada vez que la gestión del partido le deja un hueco se acerca a la plaza del Carmen y entrega un pin o unos galones. Sin ir más lejos, el viernes se aprobará en una comisión que él mismo preside otras cuatro medallas de oro, una de plata y el nombramiento de hijo adoptivo de Fray Leopoldo.
Mi teoría retorcida y demagógica es que, desde que empezó el año, la gestión municipal se ha limitado a entregar ceniceros en la plaza del Carmen para las colillas de los fumadores apestados de ZP; repartir bolsas para las cáscaras de pipas en Semana Santa; y colgar medallas y bautizar calles. Una de ellas, por cierto, llevará el nombre de Granada Club de Fútbol.
Ya sé que no ha sido mucho, críticos lectores. Pero si a ustedes estas cosas les irritan imagínense como se pone Nino García-Royo cada vez que cierto compañero (se) cuelga medallas por cosas tan nimias.
Póstdata: Si os ha gustado este rumor escribidme un comentario, que sólo dejáis la marca para tacharme de machista y sociata, cohone.