Mi compañero Miguel Martín Romero, fino analista político y gourmet del rumor, que él cocina siempre con algo de picante, me pasa un artículo sobre los blogs para ilustrarme de que el problema de este habitáculo no es la ‘semiclandestinidad’, como me gusta decir, sino un asunto de ‘visibilidad’. Yo prefiero ser invisible y clandestino, antes que un pregonero pelota de las pamplinas de cualquier gerifalte. El que si tiene un problema de ‘visibilidad’ es Sebastián Pérez, del que no se recuerda una rueda de prensa desde tiempo inmemorial. Ya no me refiero a una comparecencia en calidad de concejal de Presidencia del Ayuntamiento, que lo sigue siendo; porque hago memoria y la última de este estilo que le recuerdo fue para hablar de la presentación de un modelo de coche en Granada. Hoy estaba en anunciada una rueda de prensa de Pérez para informar sobre las firmas recogidas contra el ‘Estatut’, pero a última hora se ha justificado su ausencia por motivos de agenda. Algo parecido ocurrió hace unas semanas cuando estaba previsto que compareciera para hablar del ‘Plan Parihuela’ en la plaza del Carmen. Por el motivo que sea, lo cierto es que Pérez, con gran habilidad escapista que ya la hubiese querido el mismísimo Gudini, ha evitado comparecer en momentos comprometidos, como lo fue la negativa del alcalde a facilitar datos sobre su patrimonio mientras el resto del PP lo hacía o, recientemente, con la polémica del Circo en carne viva; hay que recordar que Pérez fue de los primeros en insinuar obras irregulares en el verano de 2003, lo mismo que rodeado de tanta polémica ha hecho ahora García Montero incitado no sé por qué ni por quién. Where is Pérez? Sebas, tan locuaz cuando te las ponen como las carambolas al rey. Hay algunas preguntas que todavía tienes pendientes.
Mañana -o pasado, que no sé como andaré de tiempo- le pondremos notas al Gobierno y a la Junta, cuando llegan al ecuador de la legislatura.