EL PICANTE
No hay situación más ridícula que se te apague la luz mientras utilizas los aseos de un local hostelero. El 90%, por lógico ahorro, tienen un temporizador, que nadie a “temporizado”. Solo lo padece el cliente que se ve en plena oscuridad, mientras realiza sus funciones fisiológicas. Y que no sabe, pues no hay, a donde apretar para que vuelva la luz.