Me dice un compañero de tu partido, Gabi (Cañavate), que te tengo abandonado, que has caído en la invisibilidad de este blog semiclandestino, es decir, que no te echo ni puñetera cuenta. Tú, que fuiste inspiración cibernética de mis primeros artículos y ahora no te dedico ni un pantallazo. Mil disculpas, pero me tenía ocupado Nino y su ‘premio Limón’. Por cierto, que ya he hecho las paces con el edil de Urbanismo y no se me cae la ADSL por reconocer que su cerebro es el epicentro de lo bueno y de lo malo que sale de este gobierno municipal.
Lo siento, Gabi, pero en este tiempo de olvidos inmisericordiosos me he hecho fan de Conchi Molina, Lara Croft de este Ayuntamiento tedioso que aburre hasta a las ovejas. Me han dicho que Conchi, nuestra Conchi, quiere hablar conmigo, y no acierto ni a teclear el pin de mi móvil.
Y mientras tanto, Gabi abandonado, y su feria más cerca del campo de las malvas que de la Vega; por un pedaccito de nada donde ya no se crían ni jaramagos. He analizado las claves de los últimos acontecimientos y no sé si, Gabi, has perdido o has ganado. Tengo claro que el Ayuntamiento de Armilla presentó el proyecto con luz y taquígrafos porque alguien desde el partido le dijo que vía libre, sin problemas. Pero en medio estaba Teresa, dueña de las dos aurículas de mi corazón partío, que se maquilla con esmero para tener cada mañana cara de no haber roto nunca un plato.
Esta semana, el PSOE deslizó los titulares a través de sus resortes mediáticos -Sebastián Pérez dixit-: Junta y Ayuntamiento negocian una salida airosa. Y la feria de Gabi se va al traste, ¿o no? Tuvo que venir la consejera de Obras Públicas para repetir lo que tantas veces había dicho Teresa para que la tuvieran en cuenta. La decisión de la Junta de blindar la Vega abre nuevas interrogantes en las que nosotros hemos reparado, no porque seamos tan listos, sino porque nos las han soplado:
A. ¿La decisión de impedir que Armilla haga su feria e la Vega impide, con el mismo argumento, que el Campus de la Salud crezca en el término municipal de la capital?
B. ¿Una feria competitiva en Santa Juliana, cofinanciada tal vez por la Junta, hará la competencia ‘desleal’ al Palacio de Congresos?
Gabi ha vuelto a este blog como ave fenix.