Hay muchos aficionados que no le gusta el blanco. Y el problema es que no lo han bebido bueno ni lo han estudiado. Pues cuando se prueba un Antea blanco fermentado en barrica, se descubre unos matices que sin duda no conocen estos aficionados. Si lo hubiesen degustado apreciarían la riqueza y la importancia de este vino blanco.