Hubo un tiempo que tenia que comprar la mermelada de naranja amarga a los ingleses. Ahora no.
Yo creo que es una leyenda urbana. Se decía que las naranjas que están plantadas por toda Sevilla eran compradas por los “britis” para hacer su famosa mermelada de naranja amarga. La misma que yo he comprado durante años en Fortnum & Mason de 181 Piccadilly, London. Y esto se acabó. Ahora disfruto la que elaboran Naranjas Lola. Una empresa familiar que de cítricos lo saben todo y la hacen de dos tipos. La que preparan con la variedad de naranjas Clementinas es soberbia. Se puede usar para platos dulces y agridulces.