En su sitio de nuevo
Desde pequeño y como andaluz me gustaba levantar la cabeza en la puerta del Sol de Madrid y leer el nombre de mi tierra junto a la mítica botella de Tío Pepe. Se produjo una prohibición y había que quitar el anuncio. González Byass luchó y la estructura del luminoso se ha reducido de peso a 24 toneladas, incluidas las letras, frente a las 70 de antaño. Bienvenido