Esta receta es oriunda de Córdoba. Recuerdo los que tomé en Bujalance o Castro del Río; eran gloriosos. Y el otro día paré en el restaurante situado en la A – 92. En concreto en la Cuesta la Palma, un anejo de Loja. Y allí probé un rubicundo flamenquín, autentico y no con ese horrendo jamón de york que le ponen ahora